Presentación del I Cartel de la juventud de la Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Cádiz.
I La Virgen De Cádiz
Porque los grandes nombres, las miles de historias no son más que el día a día de los gaditanos. Aún recuerdo aquellas noches de vísperas con la inocencia primera. ¿La Recuerdas? De una mano tu madre de la otra una vara de nardo. A la mañana siguiente pintamos tu silueta sobre un papel, algunos con mayor acierto que otro cuentan que pequeños que nunca crecieron por octubre se empeñan en pintar tu rostro entre telas, flores y ornamentos.
Llegaba el día señalado por todos los gaditanos, las madres vestían a los niños con ropas de gala, alguna pequeña piconera, la ilusión de mi abuela por ver a la Virgen de su cabecera, de pronto llegaban a casa todos los primos.
- Parar quietos sin jugar que os acabáis de arreglar.- Cosas de mayores. Salíamos a la calle en tu búsqueda.
Ahí llega la cruz de guía tras ellos los guiones de nuestras cofradías. ¡Nazareno! ¡Medinaceli! ¡Vera-Cruz! Que buenos recuerdos.
Y de pronto el primer cirial; aun siendo un niño sabía que algo importante iba a pasar. Llegaba con su porte Regio era la tanta belleza y devocion que me hacía contener la respiración. Alguna pequeña oración y desde entonces hasta el día de hoy no puedo dejar de contener el aliento cuando la tengo tan cerca.
Se marchaba, todos despertaban del letargo y en mi inocente cabeza una pregunta: ¿Llevará mi vara de nardo? ¿Realmente le gustaría? Perdonen de nuevo mi inocencia, pero realmente las cosas de Dios y María me hacían ilusión.
Y así fuimos esperándote año tras año. Entonces comprendí el sobrenombre que te puso el poeta. "La Virgen de Cádiz." Porque por años que pasen y por más que los nietos se conviertan en abuelos en las casas de mi tierra se reúnen, ríen, lloran, rezan cuando la Virgen del Rosario recorre sus calles.
II Causa de nuestra Alegría
La infancia mas tierna se nos marcho de entre las manos. Es de pronto cuando empieza la juventud, es allí cuando muchos nos acercamos a Tí. Todo empieza con una sabatina, un viejo amigo y esas ganas de volverte a ver cada día.
Allí empezamos a estar en tus cosas. Aprendimos las reglas que existen en tu casa, conocimos a nuevos amigos y viví miles de momentos que no podría resumir en este instante más que con una afirmación: Eres la Causa de Nuestra Alegría.
Así tiene la suerte de comprobarlo quien de tus menesteres se encarga. He visto a hombres completamente desesperados que encontraron consuelo entre tus manos. El júbilo de Sopranis o la suave alegría en la paz de tu camarín. He visto quien su sueño le hiciste cumplir porque el que sueñe con las cosas de Dios recibirá lo que merezca por sus obras. Y así fuimos pasando los días, esperando ese momento de contener el aire. Tus historias que parece que vivimos de tanto repetirlo. El Niño perdido y hallado en este templo tuyo que es Cádiz entero, el detener del mar ante tus ojos, la furia del fuego porque hasta en los malos momentos siempre será una Madre la primera en estar al pie de nuestras cruces. Cruzar tu Bahía por ver a un hijo tuyo pues si alguien no puede volver a encontrarte Tú volverás a visitar sus hogares. Son las cosas de la madres. Pero contando anécdotas, milagros, historia puedo pasarme varias noches y varios días.
Es por ello que lo resumo con una afirmación es la Madre de los gaditanos la causa de nuestra alegría.
III Cádiz Del Rosario
Toca que me despedida antes ustedes mis hermanos. Esperaremos impaciente ese momento donde toda se consuma. Llegará el sonido de tu campanitas por el Compás, Rosario de Beigbeder para empezar y la luz de tu perfil.
La alegría y la inocencia de bajar Plocia que siempre olió a nardos por octubre. Cerca de la Bahía nos trasladaremos a la época del emporio de la que siempre fuiste Patrona. Las estrecheces que me recuerdan a las manos de mi abuela, aquellas primeras veces que nos veíamos cuando yo era solo un niño. Catedral, Pelota la Virgen ya viene de vuelta. Frente al ayuntamiento dónde en nuestro interior sabemos que pasa la Regidora Perpetua del pleno que se forma dentro de sus paredes, subirá Sopranis donde solo cabrá alegría, júbilo una explicación sincera de devoción de los jóvenes de mi Tierra. Volverá de donde salió, nos llenará nuestra alma esa noche de melancolía y la volveremos a esperar día a dia como cuando éramos niños.
Todo se consuma como siempre fué como siempre ha sido y como siempre será. Cada año igual y a la vez tan diferente. Y así hasta que cansado y enfermo no podamos volver más esperando volver a ver tu cara pero esta vez para no separarnos más. Mientras tanto Enfoque Cofrade nos regala una instantánea del momento donde verdaderamente el tiempo se para, aquellas vísperas de siempre dónde la dulzura de su porte parece parar los relojes. Mientras tanto Madre Nuestra deja acabar pidiendo por los gaditanos nacidos y los que de aquí se sintieron, por los que están y los que se fueron:
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
Sé por siempre espejo del Cristiano.
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
Bendice por siempre a los gaditanos.
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
No nos deje nunca de tu mano.
Porque los grandes nombres, las miles de historias no son más que el día a día de los gaditanos. Aún recuerdo aquellas noches de vísperas con la inocencia primera. ¿La Recuerdas? De una mano tu madre de la otra una vara de nardo. A la mañana siguiente pintamos tu silueta sobre un papel, algunos con mayor acierto que otro cuentan que pequeños que nunca crecieron por octubre se empeñan en pintar tu rostro entre telas, flores y ornamentos.
Llegaba el día señalado por todos los gaditanos, las madres vestían a los niños con ropas de gala, alguna pequeña piconera, la ilusión de mi abuela por ver a la Virgen de su cabecera, de pronto llegaban a casa todos los primos.
- Parar quietos sin jugar que os acabáis de arreglar.- Cosas de mayores. Salíamos a la calle en tu búsqueda.
Ahí llega la cruz de guía tras ellos los guiones de nuestras cofradías. ¡Nazareno! ¡Medinaceli! ¡Vera-Cruz! Que buenos recuerdos.
Y de pronto el primer cirial; aun siendo un niño sabía que algo importante iba a pasar. Llegaba con su porte Regio era la tanta belleza y devocion que me hacía contener la respiración. Alguna pequeña oración y desde entonces hasta el día de hoy no puedo dejar de contener el aliento cuando la tengo tan cerca.
Se marchaba, todos despertaban del letargo y en mi inocente cabeza una pregunta: ¿Llevará mi vara de nardo? ¿Realmente le gustaría? Perdonen de nuevo mi inocencia, pero realmente las cosas de Dios y María me hacían ilusión.
Y así fuimos esperándote año tras año. Entonces comprendí el sobrenombre que te puso el poeta. "La Virgen de Cádiz." Porque por años que pasen y por más que los nietos se conviertan en abuelos en las casas de mi tierra se reúnen, ríen, lloran, rezan cuando la Virgen del Rosario recorre sus calles.
II Causa de nuestra Alegría
La infancia mas tierna se nos marcho de entre las manos. Es de pronto cuando empieza la juventud, es allí cuando muchos nos acercamos a Tí. Todo empieza con una sabatina, un viejo amigo y esas ganas de volverte a ver cada día.
Allí empezamos a estar en tus cosas. Aprendimos las reglas que existen en tu casa, conocimos a nuevos amigos y viví miles de momentos que no podría resumir en este instante más que con una afirmación: Eres la Causa de Nuestra Alegría.
Así tiene la suerte de comprobarlo quien de tus menesteres se encarga. He visto a hombres completamente desesperados que encontraron consuelo entre tus manos. El júbilo de Sopranis o la suave alegría en la paz de tu camarín. He visto quien su sueño le hiciste cumplir porque el que sueñe con las cosas de Dios recibirá lo que merezca por sus obras. Y así fuimos pasando los días, esperando ese momento de contener el aire. Tus historias que parece que vivimos de tanto repetirlo. El Niño perdido y hallado en este templo tuyo que es Cádiz entero, el detener del mar ante tus ojos, la furia del fuego porque hasta en los malos momentos siempre será una Madre la primera en estar al pie de nuestras cruces. Cruzar tu Bahía por ver a un hijo tuyo pues si alguien no puede volver a encontrarte Tú volverás a visitar sus hogares. Son las cosas de la madres. Pero contando anécdotas, milagros, historia puedo pasarme varias noches y varios días.
Es por ello que lo resumo con una afirmación es la Madre de los gaditanos la causa de nuestra alegría.
III Cádiz Del Rosario
Toca que me despedida antes ustedes mis hermanos. Esperaremos impaciente ese momento donde toda se consuma. Llegará el sonido de tu campanitas por el Compás, Rosario de Beigbeder para empezar y la luz de tu perfil.
La alegría y la inocencia de bajar Plocia que siempre olió a nardos por octubre. Cerca de la Bahía nos trasladaremos a la época del emporio de la que siempre fuiste Patrona. Las estrecheces que me recuerdan a las manos de mi abuela, aquellas primeras veces que nos veíamos cuando yo era solo un niño. Catedral, Pelota la Virgen ya viene de vuelta. Frente al ayuntamiento dónde en nuestro interior sabemos que pasa la Regidora Perpetua del pleno que se forma dentro de sus paredes, subirá Sopranis donde solo cabrá alegría, júbilo una explicación sincera de devoción de los jóvenes de mi Tierra. Volverá de donde salió, nos llenará nuestra alma esa noche de melancolía y la volveremos a esperar día a dia como cuando éramos niños.
Todo se consuma como siempre fué como siempre ha sido y como siempre será. Cada año igual y a la vez tan diferente. Y así hasta que cansado y enfermo no podamos volver más esperando volver a ver tu cara pero esta vez para no separarnos más. Mientras tanto Enfoque Cofrade nos regala una instantánea del momento donde verdaderamente el tiempo se para, aquellas vísperas de siempre dónde la dulzura de su porte parece parar los relojes. Mientras tanto Madre Nuestra deja acabar pidiendo por los gaditanos nacidos y los que de aquí se sintieron, por los que están y los que se fueron:
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
Sé por siempre espejo del Cristiano.
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
Bendice por siempre a los gaditanos.
REINA DEL SANTÍSIMO ROSARIO
No nos deje nunca de tu mano.

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